En Nicaragua, el índice de mortalidad materna es de 79 por 100 mil niños nacidos vivos, siendo la hemorragia postparto la principal causa de estas defunciones. Sin embargo, las muertes por este tipo de complicaciones se verían reducidas en gran porcentaje, si quienes atienden los partos aplicaran de forma correcta el llamado Manejo Activo en la Tercera Etapa del Parto (MATEP).
Este procedimiento consta de tres pasos: uso de oxitocina un minuto después del nacimiento del bebé, retraso del momento en que se colocan las pinzas en el cordón umbilical para su corte y esperar la expulsión de la placenta y, por último, realizar un masaje uterino cada quince minutos durante las dos primeras horas después del parto. NO SE APLICA Aunque parezca sencillo, esto no se realiza en la mayoría de las unidades de salud del país, indica un estudio realizado por la Iniciativa para Prevenir la Hemorragia Postparto (POPPOHI, por sus siglas en inglés), el que estuvo a cargo de Deborah Armbruster.
“Tenemos varias razones por las que no se usa, muchos profesionales desconocen el uso y su eficacia, otros no han sido capacitados, algunos no lo hacen porque no quieren y por último muchas mujeres dan a luz con una partera en el campo”, dijo Armbruster.
El estudio también se llevó a cabo en Honduras, El Salvador y Guatemala, donde los datos son similares a los encontrados aquí. USAID APOYA De acuerdo con el doctor Iván Tercero, especialista materno infantil de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo (USAID), de aplicarse correctamente este método, cada año se salvarían entre 50 y 60 mujeres.
“El MATEP es una forma sencilla y efectiva para superar este tipo de muertes; esta intervención no representa muchos gastos económicos, por eso estamos ayudando al Ministerio de Salud (Minsa) en su promoción”, informó ayer el doctor Tercero.
CONGRESO EN EL PAÍS
Para conocer más del tema, desde el lunes, especialistas de 15 países de Latinoamérica, El Caribe y Estados Unidos se encuentran en el país, participando en un foro sobre la prevención de la hemorragia postparto. El taller es organizado por POPPOHI y cuenta con el apoyo de USAID, organismo que es uno de los principales donantes en materia de salud, con 103 millones de dólares desde 1990 hasta la fecha.
Durante el encuentro, especialistas de POPPOHI se encargarán de capacitar a los médicos en la técnica del MATEP. El taller terminará el próximo 4 de abril. “Es necesario que todos conozcan la técnica o la mejoren si es que ya la sabían. Hay que aplicarla, porque un sangrado es peligroso en la mujer después del parto; si es anémica no puede darse el lujo de perder mucha sangre, porque las posibilidades de morir son muchas”, aseguró Deborah Armbruster.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año a nivel mundial se registran catorce millones de casos de hemorragias postparto. En América Latina y El Caribe mueren cada año aproximadamente 23 mil mujeres por complicaciones del embarazo y el parto. Estudios demuestran que la muerte de la madre reduce la supervivencia del recién nacido, disminuye el desempeño escolar de los niños y niñas sobrevivientes y representa una pérdida de la productividad económica y de los ingresos familiares.
Datos del país. En el 2007, casi la mitad de muertes maternas (49%) ocurrió en los hospitales, centros y puestos de salud. Los Silais de Matagalpa, RAAS, RAAN, Jinotega, Chontales y Managua reportaron el mayor número de casos.
Por: Roberto Pérez Solís, nacionales@laprensa.com.ni
Fuente: LA PRENSA, Nicaragua